La victoria de Lando Norris en el GP de São Paulo podría ser el punto clave en la definición del título de la temporada 2025 de la Fórmula Uno. El piloto de McLaren, cruzando primero la meta amplió su ventaja a 24 puntos sobre su compañero de equipo Oscar Piastri y 49 sobre Max Verstappen. Con sólo tres pruebas restantes en el calendario, Norris coloca una mano —si no dos— en la corona. Su colchón le permite afrontar la recta final con mayor margen de maniobra, y obliga a sus perseguidores a realizar actuaciones casi perfectas para -por lo menos- intentar la gloria.
Pero, lo más llamativo del domingo en Interlagos lo protagonizó sin duda Max Verstappen. Clasificó de forma sorprendente mal, siendo eliminado en Q1, y además se vio obligado a partir desde el pit-lane tras cambios en su unidad de potencia. Aun así, lo que muchos considerarían un contratiempo mayúsculo lo convirtió en un verdadero acto de persecución épica: el neerlandés remontó, pasó rivales, sorteó tráfico y aprovechó errores ajenos para arribar tercero, detrás de Norris y de Kimi Antonelli.

La actuación no solo habla del talento individual del cuatro veces campeón mundial, sino de la capacidad del equipo para adaptarse cuando todo parece perdido: estrategia de recuperación, aprovechamiento del tráfico, gestión de neumáticos y temple mental para no rendirse pese al inicio dramático. En la batalla del título ya no es el favorito, pero deja claro que sigue con armas para presionar hasta el final.

Mercedes protagonizó un fin de semana con luces de esperanza, sobre todo gracias a su joven piloto Kimi Antonelli, quien firmó un magnífico segundo puesto —su mejor resultado en F1— tras mantener a raya en las últimas tres vueltas a un Verstappen que venía calzando neumáticos blandos y con intenciones de llegar a ser escolta de Norris.
Por otro lado, George Russell consiguió la cuarta plaza, resistiendo los ataques de Piastri en los instantes finales. Esto dice que, como escudería, Mercedes está tomando las oportunidades para consolidar la segunda plaza en el torneo de constructores.

La carrera de Oscar Piastri fue caótica desde el inicio. Después de largar en cuarta posición, un toque con Antonelli en una relanzada provocó el choque que obligó al retiro de Charles Leclerc y derivó en una penalización de 10 segundos. Ese error no solo le impidió aprovechar al máximo el fin de semana —tenía ritmo para luchar por podio—, sino que él mismo admitió que “las cosas no están saliendo como me gustaría”. En un campeonato donde la regularidad es clave, estas fallas pesan. El australiano está atrapado en una racha de imprecisiones que ya le está costando un título que parecía tener en las manos.
Ferrari se fue con las manos vacías de Brasil. Leclerc se vio perjudicado de carambola, cuando el Mercedes de Kimi Antonelli lo impactó proyectado por la colisión con un errático Piastri que no pudo controlar la frenada al final de la recta. El saldo fue la suspensión delantera izquierda rota. En el caso de Lewis Hamilton, se vio enredado en un incidente de carrera con el Williams de Carlos Sainz y más adelante con Franco Colapinto, lo que le supuso una penalización de cinco segundos. Con el coche inmanejable, la casa de Maranello optó por el retiro.

Tras 21 carreras disputadas de las 24 que constan esta temporada, el estado del campeonato de pilotos queda con Lando Norris con 390 puntos, Oscar Piastri 366, Max Verstappen 341, George Russell 276 y Charles Leclerc 214 en los cinco primeros. En constructores con un McLaren ya campeón con 756 puntos, la pelea por el segundo lugar está entre Mercedes con 398 unidades, Red Bull 366 y Ferrari que hoy no sumó con 362.
La próxima cita será en Las Vegas del 20 al 22 de noviembre. Hasta entonces.

Jorge Luis Garay. Comunicador audiovisual, guionista y docente universitario. Redactor de contenidos en Perú Off Road & Racing
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