Max Verstappen tuvo que esperar dieciséis carreras para volver a ganar. Hoy volvió a ser ese piloto que demuele a sus rivales en el asfalto y alcanzó su primera victoria del 2026. Hubo de todo, lluvia, despistes, abandonos inesperados y actuaciones memorables como la de Hamilton y Alonso. Esta es la crónica del domingo en Malasia.
El Gran Premio de Baréin 2026 —trasladado excepcionalmente al circuito malasio de Sepang— fue una de esas carreras en las que la Fórmula 1 recuperó su condición más imprevisible. La lluvia retrasó la largada, los neumáticos convirtieron cada vuelta en una apuesta y el Safety Car volvió a comprimir un pelotón que parecía destinado a separarse definitivamente.

El neerlandés partía desde la pole, pero durante unos minutos pareció que la carrera se le escapaba. Kimi Antonelli y George Russell hicieron una salida magnífica y, en cuestión de metros, Mercedes transformó la primera curva en un uno-dos. Verstappen cayó al tercer lugar y tuvo que comenzar de nuevo una carrera que, en teoría, había empezado bajo su control.
Pero hay algo que distingue a Verstappen: rara vez acepta que una carrera está perdida mientras todavía queda una vuelta por disputar. En las primeras vueltas comenzó a recuperar terreno. Primero superó a Russell y después se lanzó sobre Antonelli. La pista todavía estaba húmeda y la elección de neumáticos convertía cada maniobra en un ejercicio de precisión. Verstappen no necesitó esperar.
La neutralización provocada por Valtteri Bottas volvió a cambiar el escenario. La pista comenzaba a secarse y los equipos debían decidir si continuar con los neumáticos intermedios o regresar a los slicks. Mercedes y Red Bull tomaron caminos diferentes y, cuando la carrera volvió a ponerse en marcha, Verstappen encontró el momento exacto para recuperar el liderato. Superó a Antonelli en la primera curva y comenzó a construir una diferencia que, con el paso de las vueltas, se convertiría en la frontera entre el campeón y sus perseguidores.

Antonelli, mientras tanto, volvió a demostrar por qué es el hombre que está marcando el ritmo del campeonato. No ganó, pero su segundo puesto terminó teniendo casi el valor de una victoria. El italiano resistió las dificultades, mantuvo a raya a los Ferrari durante la parte decisiva y llegó a la meta apenas 2,307 segundos detrás de Verstappen. Para Mercedes fue otro domingo de puntos importantes; para Antonelli, una jornada que amplió todavía más su ventaja en el campeonato.

Lewis Hamilton pagó los errores de su equipo que lo hizo calzar neumáticos blandos. Cuando le pidieron que ingrese a boxes para colocar las intermedias como el resto, el siete veces campeón mundial se negó y apostó por el rápido secado que experimentaba el asfalto malasio. Cayó al P18. Empezó a avanzar vuelta tras vuelta. El último tramo fue un auténtico ejercicio de supervivencia. Hamilton superó a Isack Hadjar para colocarse tercero. De decimoctavo al podio. No fue una victoria, pero tuvo el sabor de una de esas actuaciones que recuerdan por qué su nombre sigue teniendo un peso especial en la Fórmula 1.
El drama del día fue para George Russell. El piloto de Mercedes había llegado a Sepang con la necesidad de reducir la enorme ventaja de su compañero Antonelli. Durante buena parte de la carrera estuvo en condiciones de subir al podio. Sin embargo, cuando faltaban pocas vueltas, con el auto de seguridad girando, su Mercedes se detuvo sobre la recta principal por un problema en la unidad de potencia. El abandono no sólo le arrebató un resultado seguro: convirtió un posible recorte de puntos en un golpe demoledor para sus aspiraciones al campeonato.
Mención honrosa para Fernando Alonso que terminó octavo, resistiendo el acecho de Lando Norris y suma puntos de un valor incalculable para los ánimos en Aston Martin.

Al frente, Verstappen ya no tuvo que mirar hacia atrás. Red Bull había encontrado finalmente la combinación que le había faltado durante buena parte del año: velocidad, estrategia y consistencia. El neerlandés cruzó la bandera a cuadros después de 55 vueltas, con Antonelli segundo y Hamilton tercero. Charles Leclerc fue cuarto e Isack Hadjar quinto. Verstappen volvía a ganar en un escenario que conoce bien —Sepang— y, de paso, conseguía la primera victoria de Red Bull Ford Powertrains en esta nueva etapa.
Así queda el campeonato. Kimi Antonelli continúa al frente del Mundial de Pilotos con 320 puntos, seguido por George Russell con 236, Lewis Hamilton 214, Charles Leclerc 191, Lando Norris 188 y Max Verstappen, también con 188. En Constructores, Mercedes lidera con 556 puntos, por delante de Ferrari 405, McLaren 316 y Red Bull 298. El segundo puesto de Antonelli y el abandono de Russell han dejado al italiano con una ventaja de 84 puntos sobre su compañero cuando restan siete carreras.
Y no habrá demasiado tiempo para respirar. La Fórmula 1 se dirige a las luces de Singapur, donde el 11 de octubre se disputará la decimoséptima fecha del campeonato. Hasta entonces.

Jorge Luis Garay. Comunicador audiovisual, guionista y docente universitario. Redactor de contenidos en Perú Off Road & Racing.
Fotos: Red Bull, Mercedes, Ferrari
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